el juego

Los niños, sobre todo los que viven con el autismo, necesitan aprender a desarrollar destrezas, pero también a resolver problemas y la oportunidad de analizar su realidad y a transformarla de una manera interesante y motivadora que a su vez estimule su participación activa con los demás.

Jugar debe ser siempre una actividad naturalmente feliz que desarrolle además ell carácter de la persona. El juego induce a desarrollar mejores percepciones acerca de otras personas y facilita que los niños se entiendan a sí mismos, se comuniquen  y asuman los roles de una sociedad reglamentada.

  •     Es una actividad natural del ser humano  desde sus primeras etapas. Es el trabajo del  niño.  El comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas decretó el juego como un derecho inalienable de todo niño.
  •     Estimula el desarrollo físico, sensoro-motor, cognitivo, social y emocional de los niños.
  •     Permite  que los niños aprendan y practiquen voluntariamente nuevas destrezas en todas  las áreas al tiempo que se relacionan con otros.
  •     Estimula la comunicación y permite relaciones más efectivas, divertidas, reciprocas y espontánea con padres, hermanos y otros niños.
  •     En todas las etapas de la vida el juego favorece un  espacio para explorar la realidad y  usar  estrategias diferentes para aprender, entender  y  enfrentarse  a los retos en forma creativa y gratificante.

Los niños con autismo, cuando logran vencer algunas de sus dificultades a través del juego, experimentan una alegría y satisfacción más de carácter moral que físico, provocando nuevos niveles de participación más complejos y competitivos.  ¡Juguemos con nuestros hijos!

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