rutinas

Los padres de niños con autismo sienten mucha más inseguridad sobre las decisiones que deben tomar en beneficio de sus hijos con autismo por el desconocimiento que aun rodea la condición.

Entre más conocimiento y apoyo obtengan los padres, mayor será su capacidad para entender y manejar adecuadamente las situaciones que a diario enfrentan.

Para ello es importante establecer unas rutinas que mantengan una atmósfera predecible que genere seguridad, confianza y comodidad para todos los componentes de la familia dando significado y propósito a las experiencias compartidas.

Las rutinas tienen una alta importancia en niños con autismo. Aprendiendo y usando rutinas se crearan puntos fuertes de aprendizaje. A ellos les gusta las rutinas que puedan ser predecibles y que se explican así mismas, frecuentemente ellos establecen rutinas muy rígidas y se resienten o molestan si estas son interrumpidas. Estableciendo una rutina positiva e interrumpirla, creamos un incentivo para que el niño se comunique y que vuelva de regreso a la rutina.
 
A continuacion las rutinas más importantes.

 

comunicación



Explique las actividades o eventos que van a realizar aunque el niño no le responda o no demuestre entender. Incluso intente conocer su opinión cuando la actividad lo permite.

Toda persona necesita sentir que se le toma en cuenta en todo momento y en los niños con autismo, aunque no puedan verbalizarlo, participar en los planes familiares le amplia su sentido de pertenencia.

Las rutinas tienen una alta importancia en niños con autismo. Aprendiendo y usando rutinas se crearan puntos fuertes de aprendizaje. A ellos les gusta las rutinas que puedan ser predecibles y que se explican así mismas, frecuentemente ellos establecen rutinas muy rígidas y se resienten o molestan si estas son interrumpidas. Estableciendo una rutina positiva e interrumpirla, creamos un incentivo para que el niño se comunique y que vuelva de regreso a la rutina.
 

alimentación


 

Establecer un ritmo fijo de alimentación es vital para una buena salud. El hambre provoca inquietud, ansiedad e irritación.

Si además el niño tiene problemas para metabolizar las azúcares estará mucho más vulnerable a sentirse decaído o irritable. Debe tratarse de no retrasar la hora de comida por más de 20 minutos.

 

descanso


 

Debe establecerse una rutina para la hora de ir a dormir en la noche.  Use siempre el mismo orden de actividades.

Prepare al niño para ir a dormir con un ritual calmado y llévelo a cabo siempre a la misma hora; estos ritos favorecen el descanso. Algunos pasos son: asear con una toallita húmeda en forma superficial y suave para relajar al niño, poner la pijama, bajar el tono de luces en la casa y usar una voz más suave y pausada.

 

expresiones de afecto


 

Los niños con autismo presentan dificultad para mostrar su afecto.  No obstante, como todo niño,  tienen profunda necesidad de sentirse aceptados y amados. Por tal razón, es necesario que a todo niño se le exprese el afecto como parte de las rutinas que llevamos a cabo en forma verbal y física, incluyendo decirle cuanto se le ama, abrazos y los besos, cortos pero generosos y ofrecidos siempre con autenticidad porque ellos perciben la ambigüedad que puede resultar de la prisa o de expresiones de afecto automáticas o meramente sociales sin significado real. Tal conducta les genera inseguridad y puede aumentar la ansiedad de separarse.

Establecer rutinas consistentes facilita la organización del niño y de la familia creándose un ambiente más placentero para todos.  Tal estructura, sin embargo, debe tener un marco de flexibilidad para usarse en situaciones excepcionales que obligan a que se cambie la rutina.  En tal caso, hasta donde sea posible, debe explicársele con anticipación cualquier cambio al que estará expuesto para que pueda prevenirlo y no le resulte confuso o amenazante.

Comparte estas rutinas con tus hijos como un medio de formar los lazos, íntimos y especiales que dan sentido y significado único a la unión familiar.

 

las rutinas dan seguridad a los niños con autismo

Al cambiar el horario de levantarse, comer, jugar o trabajar, asearse, dormir, etc, nos sentimos desorientados. Ha cambiado nuestra rutina, sentimos que perdemos el ritmo acostumbrado. Entonces imaginemos cuanto más perdido se puede sentir un niño o niña con autismo cuando cambiamos su rutina, siendo precisamente la inhabilidad para cambiar las rutinas una de las características limitantes de la condición. Para ellos, resulta incomprensible, irritante e intolerante cuando se ven obligados a cambiar su rutina porque son incapaces de entender tal irregularidad. El desconocimiento de lo que va a pasar es desagradable para todos los niños, mucho más para aquellos que tienen autismo.

No obstante, esa característica es también una oportunidad que podemos utilizar a favor del programa de actividades que estructuremos para enseñar a laos niños con autismo.   Esto se refiere a mantener un patrón diario en sus tareas diarias y el horario de realizarlas.  Poder anticipar lo que va a pasar gracias a las rutinas, les permitirá entender mejor lo que se espera de ellos permitiendo que puedan disfrutar más de las actividades a las que se les expone.

Aviso: Todo el material contenido en Autismo.pr tiene como propósito informar. Ninguna información aquí contenida deber ser utilizada para fines de diagnóstico o tratamiento, o en sustitución de una consulta con su médico.